La modernidad que derrumba los pilares

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En nuestra práctica clínica en un servicio de salud mental en Ruse, una ciudad en el norte de Bulgaria, encontramos cada vez más a menudo intentos de suicidio en niñas adolescentes de las minorías turcas o gitanas que viven en Bulgaria.

En nuestro país, aún existen comunidades pequeñas y cerradas, en las cuales las tradiciones definen y orientan claramente al sujeto. Estas comunidades existen en paralelo a un mundo en el que el orden simbólico está mutando, lo cual impide encontrar puntos de intersección. Esta es la dificultad con la cual nos enfrentamos. La sexualidad floreciente y las preguntas de la feminidad ponen a estas jóvenes ante un importante reto. Comparten entre ellas la imposibilidad de encontrar una solución a la discordancia entre el liberalismo moderno y el orden patriarcal estricto de sus comunidades étnicas.

Al declive del Padre le sigue la pérdida de orientación sobre cómo estructurar el comportamiento social, cómo convertirse en una mujer o en un hombre; una respuesta posible es rechazar la sexualidad del cuerpo y rehusar hacer más intentos de inscribir la relación sexual que no existe, lo cual conlleva a un retraimiento de la vida, a confrontarse al impasse. El intento de suicidio aparece bien como un acto para interrumpir la tensión en el cuerpo o bien como la rendición a la tentación de abandonarlo todo.

Estas niñas se sienten presionadas entre dos alternativas: o permanecer por fuera de su época y de la comunidad de sus colegas o ser rechazadas por sus padres y familiares. La elección de ser fieles a las tradiciones y, por ejemplo, de renunciar a la posibilidad de elegir sus propias parejas versus ser calificadas como inmorales y luego enfrentar la pérdida de los pilares que las apoyan, es extremadamente difícil y complicada.

Nuestro trabajo clínico es un intento de producir un encuentro, un punto de intersección entre estos mundos paralelos.

El texto está escrito por: Milena Popova, psicóloga y Dr. Bilyana Mechkunova, psiquiatra pediatra en “Child’s Place for Development” en Ruse, Bulgaria.

“Child’s Place for Development” es un servicio de trabajo clínico para niños y adolescentes, totalmente inspirado en el psicoanálisis lacaniano.

 

Traducido por: Alejandro Betancur Vélez

En colaboración con Carmen Cuñat

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